"...tengo una alfombra de jornadas y el tiempo hecho pelusa, de tanto enredarse en esa sensación pegajosa de la nada."
Comentario poemado de Noviembre 2008, escrito por J. de la Vega Z+-----[Poemas bajo tu balcón]


Aquí esgrime el Zorro+-----[SoneZtosII]+[PoetiZandoFeisbuk]+[LaSima de los Vuersos]+[DiarioÐLolita]+[Balcones]+[ZVisión+-]+[MemoriasLiteratura]+[Ilusiones]

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Caverna feisbuk: Entrevistas al Sr. De la Vega Z+ por el Sr. Martínez

18-Junio-2016

Entrevista (primera) a De la Vega-Zorro, por Jesús Martínez

- Buenos días Señor de la Vega, me gustaría preguntarle algunas dudas, si tiene a bien responderme

- Buenos días Señor Martínez

- ¿Qué fue antes, el Zorro, su Cueva (el blog) o De la Vega?

- Primero fue el Zorro, nació a principios de 2007 porque necesitaba una voz para mi pérdida (una ruptura), pero no sólo amorosa sino vital. Y la Red me ofrecía espacios virtuales y anónimos para expresar mi angustia de un modo escrito, sin detalles sobre mi mismo.

- ¿Pero su blog nació en noviembre de 2007? ¿dónde publicaba antes?

- Cualquier lugar valía, cualquier lugar donde encontrase un interlocutor/a en tiempo real o diferido, o un posible lector, en la Red siempre me encontré cómodo, soy tan nativo digital como se puede llegar a ser.
El blog, lo veía como un espacio mucho más ordenado para escribir sobre temas, pero le faltaba al blog la interacción 2.0 que buscaba en aquel momento, usted mismo Sr. Martínez tenía abiertos blogs mucho antes del 2007 sobre temas sociales o páginas web en el 2000, y contar mi pena personal en una bitácora me parecía un acto demasiado narcisista o cutre, como ejemplo de lo que no quería hacer, léase usted, y fíjese en lo que publica en Facebook, sólo le salva que Facebook apenas tiene memoria y sus palabras serán difíciles de recuperar, al contrario en blogosfera aparecen siempre que se sepa buscar y eso a mi entender requería responsabilidad como bloguero y mi vació vital en aquel momento no permitía ese control.

- ¿Entonces cómo acabó llegando al blog o a su cueva?

- Fue sin darme cuenta, en casi un año mi corazón supo cicatrizar y volver a bombear asumiendo el dolor y no pocos placeres. Mientras, había desarrollado mi personalidad virtual como Zorro, quien era capaz de hablar de la sangre y de su color rojo, sin olvidar que es el hierro el que se oxida en contacto con el aire.
Eso de lo que hablo, no es otra cosa que lirismo, mis emociones y la palabra escrita habían creado lo que soy, y me permitían afrontar análisis de otras realidades, ofreciendo una perspectiva filtrada por mi estrenada máscara.
Así, que busqué espacios donde ensayar mi voz, y los encontré. Y para que no se perdiesen mis nuevas palabras, decidí almacenarlas virtualmente y tuve necesidad de mi Cueva (blog).

- ¿Y De la Vega?

- Usar la máscara del Zorro fue instintivo, recurrí a un juego de infancia-adolescencia. Pero cuando me encontré dentro del Blog, escribiendo como El Zorro, un personaje nada original, me di cuenta que era demasiado tarde para crear otro. Aún así, pensé en Solos SomoS SoloS, y de hecho tuve dudas, pero finalmente entendí que el personaje de McCully y mi recreación en la que me sentía vivo, podían ser simbióticos, como toda ficción lo es en la lírica. Por supuesto con respeto siempre a la creación original y respeto a mi mismo.
Tras esa fundación, recompuse la historia original del personaje público, con De la Vega, Lolita, etc. y los hice míos igualmente.

- ¿Por qué la rima y por qué la poesía?

- Fue un recurso dialéctico, como eran recursos los otros elementos que como Zorro disponía: camuflaje, astucia, máscara, caballo, espada, látigo, pistola, inteligencia, sensualidad, retórica, cortesía, romanticismo, inmortalidad, época, barroquismo, ilusionismo…
Hay cuestiones, que llevadas a un diálogo razonado o emocional, llevarían páginas y páginas de escritura, sin que en el mejor de los casos nos aclaren nada, muy al contrario pueden abrir nuevas dudas. Con la poesía, esas limitaciones se resuelven con dos versos. Eso lo intuía y por eso llegué a ella. En cuanto a la rima, es uno de los elementos armónicos que acompañan el lenguaje, para mi fue una puerta, es un recurso natural en el habla y todavía no sabemos como funciona, lo cierto es que cuando usamos la rima, te conviertes en espectador porque las palabras se llaman solas, y según ganas en conocimiento la rima gana en riqueza y te abre nuevos espacios rítmicos y no rítmicos donde explorar. De todo esto no tenía ni la menor idea, llegó naturalmente y lo aproveché astutamente. Pero no soy un teórico, ni un poeta ni un artesano de la palabra, mi objetivo era filtrar como Zorro lo que veía-leía y sorpresivamente me llegaron el diálogo y la poesía-rimada y no rimada como un regalo.

- Dices que no eres un poeta, pero te he leído con absurda arrogancia que eres mejor que Dante o Lope de Vega, que Garcilaso, Rimbaud o Shakespeare…

- Cierto, yo no soy ni pretendo ser poeta como ellos, pero mis poemas pueden ser infinitamente mejores, objetiva y subjetivamente, si no entiendes esto no podría explicártelo en prosa, piensa sobre ello sin prejuicios y tal vez lo veas.

- Bueno, pensaré sobre ello, de momento me vale como primera entrevista. Gracias.

18-Junio-2016

Entrevista (segunda) por la tarde, a De la Vega, por Jesús Martínez

- Buenas tardes Señor de la Vega, he reflexionado, no sobre lo que me pidió, menuda tontería, sino sobre la sorpresa en el diálogo que usted mencionó. Quiero decir, si empezó el Zorro dialogando en la Red, porqué le supuso una sorpresa lo mismo, llegado a Blogosfera.

- En 2007, había descubierto simplemente una voz lírica para analizar y transcribir. Aunque todo se centraba en el Yo íntimo. Había días que tenía algo en mi cabeza y sentía ganas de expresar, pero otros, mi mente se quedaba en blanco.
Entonces empecé a saltar por balcones ajenos (otros blogs) y descubrí que la voz de otras personas tenían algo que decir que me interesaba, también líricamente, como si su expresión hablase de mí, perdón, como si su expresión me hablase a mí.

- ¿Se volvió majara? ¿pensaba que le hablaban? primero disociado en un personaje de feria y luego con paranoias blogosféricas, ¡me parto!… perdón, siga, siga.

- No podía resignarme solamente a leer (pasivamente), siendo quien era, tampoco comentar con la distancia que se hacía en 2008, así que asumía según entraba por un balcón, que el “balcón” (blog) lo habían creado para mí, y que siempre me habían estado esperando, que lo que había escrito en la “entrada” que leía, era una bando en mi busca o una carta de amor que me reclamaba o interpelaba.

- Jajaja, confirmado, estás como una chota. ¿Y nunca te mandaron a la mierda?

- Curiosamente, nunca. La razón fundamental, imagino, era porque estaba en lo cierto, pero existen otras teorías.

- Vale, jajaja, prefiero no saber más de eso. Dime, siempre has parecido saber de todo, ¿no te parece muy ambicioso y contradictorio? cuando también siempre te has calificado mitad sabio mitad bobo.

- Todo lo que sé y lo que no sé, lo aprendí mientras me construía, y fundamentalmente de multitud de personas brillantes que se comunican y comunicaban en blogosfera.
Cada día era un examen, frente a una pregunta abierta, tenía toda la Red a mi disposición y 10 segundos para elegir dónde mirar, escoger, asimilar, descomponer, filtrar y responder, en el hilo del diálogo.

- Entonces había truco. Menudo tramposo. Pero para hacer poemillas ¿cómo lo hacía?

- En ese caso era más fácil, leía el balcón que me llamaba y descomponía sus palabras, las rimaba con las mías y las devolvía. Así, lo que en lírica es imposible descifrar por la razón, la palabra rimada sin intentar entender nada, devolvía al emisor, con igual clave armónica en forma de eco, siempre original, siempre inesperada, casi siempre mágica.

- Menudo truco, entonces por eso no le rechazaban, porque creían que les/las había entendido, y se dejaban querer por un extraño.

- Se dejaban querer por el eco de su voz. Lo cual no es negativo. A veces en la voz poética que creemos impropia, pero no lo es, aprendemos a escucharnos y apreciarnos.

- Según lo que me cuenta, El Zorro, De la Vega, es una amasijo de recursos y trucos retóricos sin más transcendencia. ¡Menuda desilusión!.

- Eso le pasa por preguntar.

- Sí, el Zorro con misterios, parece mucho más enigmático y valioso. Si le parece, ya continuaremos con la entrevista otro día. Gracias.

18-Junio-2016

Entrevista (tercera) adelantada de mañana, a De la Vega, por Jesús Martínez

- He tenido la sensación en la última charla, que me estaba tomando el pelo ¿me equivoco?

- Eso cabría dentro de lo posible, no se olvide que me defino mucho más inteligente que usted.

- ¿Qué pretendía encontrar asomándose a tantos “balcones” y dejando abierta su “Cueva”?

- Todo El Zorro es un trepidante viaje interior, cuando los balcones se abrieron, mi interior atravesó por el interior de otros interiores y la experiencia fue tremenda, subyugante.
Llegar a otras personas, orgánicamente, se convirtió en una droga dura y difícil de dejar.

- ¿Cómo lo consiguió? porque los trucos que me comentó ayudarían, pero que una persona le abra su interior, me resulta mucho más complicado y serio.

- Eso se consigue con ética. Por un lado la lealtad, que es garante de la confianza. Por otro lado el respeto, que doblega los temores. Y finalmente el tiempo, que es la llave que abre el corazón, si estaba cerrado con demasiados candados.
Cada persona es diferente, resulta una obviedad, pero aprendí que lo somos mucho más externamente que orgánicamente. Así, lo que para usted eran trucos, me permitía atravesar la coraza externa como mantequilla, coraza que me interesaba poco, porque me daba igual, la edad, sexo, tribu, estado civil, apariencia física, formación, cultura, profesión, actividad o gustos…

- No le creo ¿todo eso le daba igual?

- Así es, créame, porque llegado a las tripas, hablaba con las tripas, y conectaba ofreciendo lealtad y respeto desde dentro, sin necesidad de mencionarlo. Por eso, que yo llevase máscara al final no importaba, o con el pasar el tiempo, importaba poco, el corazón hablaba y yo respondía.

- ¿Y entonces qué? seguía con su máscara de monguer, ¡menudo fantasma!

- Entonces, estaba Usted, ciertamente un monguer. Perdón, pero me lo puso a tiro.

- Ya, devuelva el golpe, pero no me ha respondido la pregunta.

- Pues Señor Martínez, entonces ocurría la comunicación. Nada más y nada menos que eso. El maná de la vida. Algo tan importante que nos permite ser lo que somos y ser en los demás y que los demás sean en nosotros.
La comunicación entre personas, puede ser mejor aún, si se carga de sentidos como el tacto, la vista, el gusto, el oído, el olfato, pero nunca es negativa, mucho menos si se sustenta por la ética mencionada.

- Vaya, si le dejo se erige un monumento. ¿No cree que defraudó a mucha gente?

- Habría que preguntárselo a la mucha gente. Sé, que cada cual tiene expectativas sobre la persona a la que se ofrece orgánicamente. Una de ellas es recubrirla de piel, de fragancia, de forma, de sonidos y de gusto, aunque constantemente en mi caso haya explicado mi calidad de personaje, sin todos esas características corporales y apenas alguna poética. Pero...

- Pero sin duda tiene recursos para atravesar una pregunta sin darse por aludido.

- La otra opción, sería presentarle a usted señor Martínez como Yo, y eso sería algo deshonesto y retorcido ¿no le parece?

- No, sin duda yo no soy tú, y casi estoy lamentando la entrevista también. Ya continuaremos. Gracias.

19-Junio-2016

Entrevista cuarta a De la Vega, por Jesús Martínez

- Buenos días Señor de la Vega, releyendo las entrevistas anteriores, quería pedirte disculpas por el tono de desprecio que demuestro, no era mi intención pero consigues alterarme con ese tono de infalibilidad que me exaspera.

- Disculpas aceptadas, pero pasadas las doce, en mi época se solían dar las buenas tardes.

-Ya empezamos... Bien, hay otra cosa que imagino que tiene truco, porque decías que lo exterior de las personas no te interesaba, y considerabas coraza externa, desde la edad al sexo, que ya no me cuadra… ¿pero cómo conseguías que su ideología y valores no te afectasen en el trato?, siendo tú, un personaje tan ideológico políticamente hablando, por ejemplo...porque para eso imagino que no basta la cortesía, ni el descontado respeto.

- La explicación se la di ayer, aunque quizás necesita visualizarla. Intente imaginarse un océano, donde vivimos y navegamos. Desde que nacemos nos han ofrecido faros para evitar los escollos, herramientas de cálculo y cartas de navegación (esos serían los valores, ideología y principios... de los que habla).
Cada cultura sus referentes de navegación, algunos parecidos y otros no, lo cierto es que del océano inmenso que nos alberga navegamos muy poco por nuestras experiencias personales, aunque las pocas que tenemos ayudan a calibrar, dar por buenas herramientas o despreciarlas y a redibujar las cartas de navegación, también a navegar con nuevos métodos. Uno de ellos puede ser navegar conjuntamente a otros.

- Muy romántico, espero que no me escriba Moby-Dick en la aclaración.

- Pues más o menos. En mi ejemplo, ahora debe imaginarse un mar interior, que somos nosotros mismos. En él, aunque hay conexiones con el océano exterior, estas son conexiones como ríos verticales de ida y vuelta. Imagine por ejemplo: la reflexión, los sentimientos, la razón, el arte y sus manifestaciones, la meditación, o el silencio sin más… Bien, pues las referencias de navegación en el mar interior que nos habita a todos, son diferentes a las que usamos exteriormente, aunque algunas puedan también estar presentes, como la religión o espiritualidad, etc., pero no siempre y no realizando la misma función. Otra de las muchas diferencias, es que si en el exterior, la navegación a veces, puede ser, seguir a otros navíos o formar incluso una armada con ellos, siendo el Almirante otro; en el mar interior solemos navegar solos y si alguien nos acompaña es temporalmente, o quizás a una zona determinada, pero no a todas. Valga esta visualización Señor Martínez como un pequeño Moby-Dick fusionado con imaginación Verne.

- Veo que tus trucos tienen mucho cartón piedra. Cuando quieras te centras en la pregunta.

- Blogosfera cuando era usado como bitácora interior, donde predominaban las manifestaciones líricas o poéticas sobre todo (las que yo visitaba), para mí, eran directamente una cascada al mundo interior de la persona y una invitación a zambullirme por esa vía de conexión y asumir que estaba invitado en su navío.
Cuando la misma persona, navegaba en alguna entrada, por el océano exterior donde sus principios, ideología o faro espiritual, confrontaban con mi carta de navegación, usaba el remolino más cercano para volver a su mar interior y atravesar ese momento desde lo orgánico, donde en la mayoría de los casos las balizas exteriores ni se escuchaban y podíamos seguir navegando juntos, no olvide Señor Martínez que el viaje interior es mi verdadero viaje y sentido de mi ser.

- Entonces toda esa murga de su biografía épica, de espada, de lucha contra el Sistema… ¿dónde queda en esta ficción de océanos y mares? si según me cuenta se sumergía cobarde para evitar la batalla.

- Esa es una buena pregunta, me temo que sin respuesta tal cual está planteada. Pero frente a un conflicto entre dos seres humanos en el océano exterior, siempre puede haber un remolino antes del choque, a veces la simple “duda” se convierte en sifón; y en el mar interior se pueden encontrar las respuestas que en el exterior descomponen o pudren la convivencia, cambiando los referentes de navegación.
Yo que recuerde, nunca desenfundé en ningún tema la espada por lucirme o por dañar al otro, sólo la use cuando no encontraba una vía que nos conectase al mar interior, desde lo orgánico, a veces en el esgrima de razones y posiciones, se producía la rasgadura atravesando la epidermis y era el momento de parar y a través de ella, buscar el mar interior para curarnos o para querernos.

- ¿Quiere decir que siempre consiguió llegar al interior evitando el combate a muerte?

- No siempre llegué al interior, seguramente culpa mía, pero lo intenté. Nunca tuve un combate a muerte, siempre supe retirarme antes.

- Ayer pensé en sus trucos poéticos, de ecos y flecos, que no explican tantos soliloquios del Zorro, ni como puede ser mejor poeta que un poeta muerto al que los ecos suyos no le retumban, ni existe diálogo o comunicación de la que tanto presume.

- Señor Martínez, la poesía es una magnífica vía al mar interior, una tan directa, completa y compleja, que a veces va con carta de navegación incluida.
Los/las poetas en general, exploran lugares comunes del mar interior, como le dije, en lo orgánico somos tremendamente parecidos, a veces como una gota de agua.
En un poema, podemos reconocernos interiormente, saber de lo que se habla, del lugar común de nuestras tripas, e incluso hacerlo nuestro. Si así lo hacemos y el/la poeta además de estar vivo es nuestro interlocutor 2.0, la suerte es inmensa y podemos seguir navegando juntos, por un tiempo o en tiempos, en un espacio interior común o por muchos más desconocidos, incluso por el océano exterior.

- ¿Y si está muerto? ¿o no hay conexión 2.0?

- Yo llegué primero a las poetas y poetas 2.0, con trucos según usted o sin trucos, pero llegué, ese era mi viaje. Pero las palabras en blogosfera son infinitas, y la poesía es una repetición intensa de la poética humana; así que un día, caes en el mar interior de Alejandra Pizarnik sin proponertelo, y caes por una cascada de palabras a un lugar que no es común, que Alejandra exploraba cartografiando, y bastan dos versos o doscientos, pero allí estás, preguntándote si tu posees ese órgano y qué función tiene o porqué no lo has visto antes.
Cuando sales, puedes seguir cartografiando en tu interior donde te llevó Pizarnik y buscar un camino que ella no supo encontrar para traerla de vuelta, no a ella, sino a ti. O poner una baliza de peligro, ¡por aquí no se entra! o ¡atención, riesgo de pérdida!.
Hay Pizarniks vivas, no lo dude, que están cartografiando lugares poco comunes. Y hay lugares únicos, donde te puede llevar por ejemplo Platero, sin miedo al oscuro, repletos de luces, aromas y colores, pero que recorres montadito entre algodones y gritos y llantos de alegría o de espanto.
Los puedes dejar ahí, o cartografiar de nuevo y con más detalle y buscar nuevas conexiones exteriores o interiores, eso depende del poeta, la poeta.

- Me he perdido un poco, parece que supiese de lo que habla, cuando su interés es el de chupar barca, mientras otras reman.

- Le explicaba con esto, porque tengo soliloquios o poemillas, más que ecos, porque son la evidencia de pequeñas cartografías de espacios interiores descubiertos o ampliados, solo o de la mano de otras, vivos o menos.

- La verdad, entre tantos palabros-concepto que me usa a discreción: "orgánico", "tripas", "remolino", "sifón" "mar interior"... mitad metafóricos tres cuartos de folclóricos, ya tengo para digerir pesadamente hasta pasada la siesta.
Gracias nuevamente.

20-Junio-2016

Entrevista quinta a De la Vega, por Jesús Martínez

- Buenos noches Señor de la Vega ¿de qué le ha servido ser lo que es? si no puede ser.

- Buenas noches Señor Martínez, pero yo fui. Nada que de lo que arrepentirme, mi devenir fue dichoso, sin nada cuando partí, lo poco me supo a todo.
Por otro lado, yo no puedo responder las preguntas que debería responderse Usted.
Que descanse. Suyo, Z+

21-Junio-2016

Entrevista sexta a De la Vega, por Jesús Martínez

- Buenos días Señor de la Vega, releyendo lo que dijiste en los cinco encuentros anteriores, hay algo que me resulta poco claro. Hablaste que en el 2007 encontraste tu voz lírica. Y sigo sin saber de qué demonios hablas.

- Buenos días Señor Martínez, no me extraña que no comprenda algo tan simple, quien tiene acaso voz, apenas por la boca de otros.

- Eludes la respuesta pasando sin tocar las cuerdas, ¿o te tragaste un arpa entre muela y espada?

- Muy al contrario, pero le diré lo que No es voz lírica.
La que calla cuando tiembla; la que rehuye el llanto frente al dolor intenso y el rostro conocido; la que amando, no lo expresa como si hubiese un mañana sin haberlo; la que dominando la palabra y su música, se avergüenza de la palabra bella y enuncia una retórica manida; la voz no-lírica es la que se tiene y se cubre de silencios por miedo a ser juzgado por lo que se siente, la voz que queda condenada a la amargura de uno mismo, por no darle salida.
Usted, Señor Martínez es la voz, la voz no-lírica.

- Ya, ¡qué bueno servir de tanto ejemplo! pero yo creía que la lírica, era tal vez algo relacionado con eso que se dio por llamar literatura, y ahora me cuenta de otra lírica que pareciese ácido γ-aminobutírico.

- Vivir en la analgesia emocional con los que le rodearon, es pura lyrica, pero con letra griega, Señor Martínez, espero que en estos años haya aprendido algo, por la vida que le queda.
No se excuse en la literatura, a ninguno de los dos nos interesa por ese nombre; su hija repetirá los cuentos que se inventa en el borde de su cama, sobre esa cigüeña mágica que vive a los pies del Fujiyama y vuela siempre hacia la puesta, rozando la almohada.
No hace falta editar o publicar lo que se fija en los corazones y en la voz o memoria pervive.

- Basta de reproches De la vega, por hoy acabó la entrevista.

22-Junio-2016

Entrevista séptima a De la Vega, por Jesús Martínez

- Buenos días Señor de la Vega, me ronda la duda sobre algo que aparece en tu perfil bloguero. “poeta de salones vacíos” ¿se puede saber qué significa?

- Igualmente, buenos días Señor Martínez.
Pues a lo que me refiero, necesariamente es ironía. Como Usted debería saber, tengo mi propia teoría poética, y según mi definición, “poeta” es aquel escritor o escritora, que goza del reconocimiento social de serlo.
Es decir, poeta no es lo que uno cree ser o no ser, sino como uno es leído. Según lo dicho, uno puede ser poeta para sus padres y hermanos solamente, poeta para su pareja, poeta para un grupo de amigos selectos, poeta en su lengua con el reconocimiento de todos sus hablantes e incluso en idiomas para los que nunca se ha escrito y así serlo mundialmente.
Dicho lo anterior, una vez el reconocimiento se presume, la crítica es lícita. Y hay poetas basura o poetas sublimes, según los gustos y el entendimiento del lector de poetas.

- Se puede, no ser poeta vivo, pero sí poeta muerto, ya veo, ¿y la poesía y el poema?¿dónde queda todo eso para ti?

- La poesía es un concepto abstracto, pero el poema no tanto.
Para que exista poema, tan sólo se requiere el símbolo... la palabra, instrumento que maneja el ser humano desde su propio génesis y hace ya miles de años desde su transformación en palabra escrita.
El poema además, no necesita intención de ser plasmado, puede nacer sin pretenderlo, pero sí es necesario su traslado hacia el consciente y por lo tanto hay que saber reconocerlo, buscarlo, manejarlo... Poco más puedo decirle, a partir de esto, cada cual de su capa un sayo.

- Es decir, la poesía es inmanente pero el poema se aprehende culturalmente.

- No esta mal, para ser Martínez.

- Así que según he entendido, tu reconocimiento será nada menos que un salón vacío.

- Y dicho del modo que Usted dice, incluso me resulta demasiado pretencioso.

- A mí también me lo parece Señor De la Vega, hasta la próxima y gracias.

23-Junio-2016

Entrevista octava a De la Vega, por Jesús Martínez

- Buenas tardes Señor de la Vega, ¿a qué aspiras resistiendo, si ya no puedes dialogar, ni ser más que apenas mi memoria?

- Frágil final, su memoria, para un clásico como yo.

- ¿un clásico? jajaja, no perderás tu arrogancia o el humor, porque nunca supe diferenciarlo.

- Dicen que decía Chesterton "Que un gran clásico es el hombre, del que se pueden hacer elogios sin haberle leído.", yo espero aun, algo más que eso.

- ¿Qué te elogien por tu obra sin leerte?

- Que me elogiasen por una gran obra creada, aunque no leída, iría contra mis principios del mínimo esfuerzo, demasiado trabajo... que me elogiaran por una obra única, nunca escrita ni leída, eso ya sí que me excita Señor Martínez.

- Sigue soñando De la Vega, y gracias por lo absurdo de hoy.

29-Septiembre-2016

Entrevista novena con De la Vega (continua-acción... desde la última vez)

- Dicen las malas lenguas Sr. de la Vega que se secó su inspiración.

- Sólo le importo a Usted Señor Martínez, así que, lávese la lengua.
La inspiración depende de la persona y del momento, así se nutre del oxigeno o combustión de la vida o con reacciones donde se reduce a uno mismo o una misma.

- ¿Quiere decir que un poeta es como la levadura?

- Yo nunca le he dado tanta importancia al poeta, eso lo está sugiriendo Usted. El poeta es un estado latente en la persona, la asociación más optimista entre su percepción y su expresión.

- ¿Optimista? me perdí

- La creación poética incluso la más terrible (ya sea en la forma y/o fondo) será siempre la opción más optimista entre percepción y expresión de esa persona.

- ¡Qué filosófico! y siendo así ¿dónde sus opciones?

- ¿De verdad le importa? a mí no y a Usted tampoco.

16-Mayo-2017

Entrevista décima a Jesús de la Vega- Zorro

- Señor de la Vega, llevo un año dando vueltas a su concepto de “poeta de salones vacíos”, porque hace un año ya me toreó, sin explicarme lo que yo le pedía, pero creo haberlo entendido y no precisamente con su ayuda.

-Veamos

- No pueden existir "salones vacíos" al entrar en ellos (ni tan siquiera el poeta), ya que en ese instante, dejarían de estarlo. Es decir, ser poeta para De la Vega es el lugar donde su propia esencia como tal sería una paradoja y por lo tanto una entelequia en el mundo real donde yo habito.

- Bravo, listo no eres, pero con paciencia...

- ¡Hasta la próxima!

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La Z y las Erres de El Zorro, Señor del Carnaval

Después del extracto referencia, El Señor Zorro esgrime su autodefensa, para que en justa contienda sea limpiada la afrenta...

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Estos son los párrafos inicial y final del artículo de Rafael Rodríguez Cruz
rguayama@aol.com
IDEOLOGÍA Y MEDIOS- Las erres de El Zorro
Publicado el 24 de Mayo 2007, en Indymediapr.org

"El Zorro anda en estos días tan popular como la gasolina. No se trata solamente de las dos películas de Antonio Banderas; ahora, hay una telenovela y un libro de la escritora Isabel Allende. Penguin Classics, en Estados Unidos, acaba de publicar una nueva edición de La marca de El Zorro, con una introducción que valora las supuestas aportaciones de la leyenda a la cultura mundial. Varios profesores de universidades en Estados Unidos le confieren status de disciplina académica. Pero, ¿quién es en realidad El Zorro? La respuesta no es tan obvia como parece. Tras el rostro de Don Diego de la Vega se esconde algo mucho más siniestro que un simple enmascarado vestido de negro. El Zorro, como veremos en este artículo, es la historia de un casorio de conveniencia entre la literatura comercial estadounidense y el negocio de fabricación de ideología racista para el mercado de entretenimiento. Tan efectiva ha resultado esta empresa perversa del capital, que hasta muchos hispanos gustan de la historieta y no faltan quienes ayuden a diseminarla."...

"
No es fácil la tarea de aclarar el modo en que opera la manipulación ideológica en una sociedad tan cargada de racismo como Estados Unidos. Los halagos casi siempre vienen cargados de veneno. California, recordemos, era parte de México para la época en que McCulley ubica los hechos ficticios de la historia de El Zorro. Poco después, en la década de los cuarenta del siglo XIX, se da el desplazamiento violento de los pobladores originarios por las hordas de emigrantes anglosajones. No faltaron los linchamientos. Considerando además el contexto histórico de 1919 –los tiempos de la Revolución mexicana-, es poco probable que McCulley desarrollara sus escritos buscando superar los prejuicios y estereotipos raciales que imperaban en contra de los hispanos en Estados Unidos. La primera versión de La marca de El zorro, aparece pocos meses después del asesinato de Zapata. El interés de McCulley, como el de algunos periodistas de su tiempo, era lucrarse personalmente con una fantasía racista sobre los grupos de origen mexicano; entelequia comparable a la que ocurre con Uncle Tom y los negros. El Zorro de McCulley sonará hispano con sus erres, pero no lo es. Nada tiene que ver con nuestra cultura o visión de mundo. Sus erres son de racismo y rechazo, no de respeto y de reconocimiento. Cabe pensar aquí en las palabras de Martín Fierro cuando, al hablar de los falsos halagos de los ricos y poderosos, nos dice: “En su ley está el de arriba si hace lo que le aproveche: de sus favores sospeche hasta el mesmo que lo nombra: siempre es dañosa la sombra del árbol que tiene leche.” (José Hernández, Martín Fierro, 4845)."
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Mi señor Don Rafael Rodríguez Cruz, incluyo solo el principio y final de su artículo, en mi blog, porque es muy extenso, y tomándome la licencia de su permiso, envío varios enlaces desde mi página a la suya de Indymedia, para quién visite, mi humilde cueva y le interese, contrasten la historia mediática de mi personaje, con su extensa y documentada crítica, que incluye a El Zorro (personaje), creadores, promotores y difusores de la imagen del enmascarado californiano.

Pero me toca, con honor y privilegio, defender a El Zorro +----- frente a usted, porque me cubre su máscara y sería poco leal y falto de honor, el no hacerlo.

Primero le diré, que a pesar que me vestí de Zorro en mi blog, en Noviembre del 2007, por pura casualidad, ya lo había hecho de niño muchas veces por puro juego; y de adulto, también con gusto, en mi romántica imaginación, de la cual peco.
Hubiera deseado encontrar su artículo rápidamente,
al repasar la historia y vestuario del personaje que asumía, para crear la identidad bloguera; pero ocurrió, la lectura del mismo, hace solo unos días, aunque yo entiendo, que no existe contradicción entre la expresión de mi Zorro y el compartir planteamientos que usted defiende, de los cuales algunas cosas para mi, eran desconocidas, otras intuidas, muchas descartadas, tantas obvias. Y además dicen, que nunca es tarde si el encuentro es bueno.

También a quién me lea, recomiendo que repase con atención todo su escrito, pues no sería justo, fijarse solo en el mensaje de su primer y último párrafo, siendo su crítica más compleja y desarrollada, aunque a mi parecer con premisas y conclusiones de poca fortuna sobre un icono inocente, y no caballo de Troya, como sospechase el personaje también ambivalente y mito, Martín Fierro, de lo creado por el hierro o la pluma, de un capital interesado. (Como ve, uso la grafía y fonema de la doble erre, con soltura; la Z con sonoridad Española).

Pues empiezo, por lo que creo, llama a mi defensa, y que no es otra cosa que su ataque al personaje, ya que puedo coincidir en su crítica al creador, a los promotores, a los difusores, e incluso a la sociedad que representa. ¿Pero al El Zorro?
McCulley, por razones literarias frustradas, económicas o de reconocimiento, la verdad es que hoy pienso que interese poco, tuvo la inspiración y la sensibilidad suficiente, para sugerir un personaje atractivo y ecléctico, único en su estilo, partiendo de intuiciones y estereotipos de su época, sobre California, el mundo hispano, una historia por él, conocida parcialmente y la ciudad de los Ángeles de su tiempo.
Y consigue un pleno, ese acierto seguramente es la conjunción de su relato (cóctel original, sobre ingredientes casi todos existentes), del nacimiento de Hollywood, de la multinacional Disney con su estrategia sincretista, y de muchas más coincidencias e intereses, de cada periodo por el que cabalga El Zorro.
Usted se centra en esos intereses que empujan al personaje y lo convierten en un fenómeno de masas, usado según revela en su análisis, para domar y aleccionar a las masas, de hispanos, o abrir cuota de mercado.

Pero, ese fenómeno de masas, no sucede premeditadamente por ninguna mano poderosa, eso tiene su origen, en que El Zorro por su acertada combinación, conecta con el lector, con el espectador, con el televidente, con el niño y con el adulto, con los hombres y las mujeres, con los hispanos y con quienes no lo son.
El Zorro escapa, nada más nacer como por arte de magia y como si fuera raposa, de su alterego de la Vega, de sus haciendas, de su clase y casta, para ser adoptado sin miedo, como lo que es, una máscara de carnaval por todo el mundo que lo mira; qué más que luchar, como un guerrero, contra el malo, se burla de él y lo ridiculiza; por eso gusta, por eso es atractivo.
La idea de un senor Zorro, como lo menciona McCulley, embauca a todos y todas, a los que defiende y a los que humilla, y su pantomima, a diferencia de otro héroe, la puede vestir cualquiera, convirtiéndose en universal.
Sí, hoy los niños pueden comprarse el traje de Spiderman, pero cualquier otro niño sabe, que nunca subirá un muro vertical como una araña, ni lanzara tela, ni tendrá un oído sobrenatural.
¡Ja ja! pero de El Zorro, niños y adultos se disfrazan, señor Rafael, hasta usted podría vestirse y ganaría en atractivo, gracias a la sensual máscara, porque el negro sienta bien, porque la espada y el látigo, usted no sabrá utilizarlos, pero en realidad ya nadie sabe y con nadie tendría que batirse, y si lo hiciese a lo mejor ganase. Es contra el poder abusivo, quién se enfrenta El Zorro, lo hacemos en cualquier manifestación en nuestros países, enmascarados en la multitud; ¿seremos por eso todos Zorros?
Y sin embargo, puede seguir siendo usted mismo, como Don Rodríguez, y también si quiere, misterioso y embaucador, dejando en ridículo a cualquier malhechor, al menos con su palabra, con sus Zetas, escritas donde más vergüenza causen, con la máscara de la letra, en negro sobre blanco y montando caballo o virtuales indymedias.

Ese efecto en los seguidores, no lo calculó McCulley, fue usado después por el autor, y por los promotores del personaje, pero también de ellos escapaba una y otra vez, por eso lo han raptado mil veces como perros, buscando llegar a las sensibilidades que los diferentes públicos estaban incorporando, en el tiempo y en el espacio, y no hay dos zorros iguales, en la pantalla, y hasta en las historias de McCully se transforma, como usted mismo menciona.

Se refiere en su análisis exhaustivo, de los modos representados y las palabras, en obra y películas, en series y secuelas literarias; ¿pero quién recuerda, nada de eso?, al final, si preguntase a los niños y adultos seguidores de El Zorro, cada uno le describiría algo diferente, modificando al señor de negro con algo propio, no sabrán decirle incluso, si existió o no; mucho menos quién fue su creador o de dónde.
Como hablaba el inglés, será importante en Norteamérica, pero ni siquiera de eso estoy seguro, desde luego en el resto del mundo, si hablaba con correcto acento la lengua de Shakespeare o mal, nunca fue motivo de sugestión, pues en España hablaba español, primero de doblador latinoamericano, seguramente puertorriqueño, después con acento de la mancha y en Italia, italiano y en Francia, francés, etc. y en todos los países tenía mayor fortuna pronunciando la Z y la doble R de los fonemas españoles usados en el enmascarado Zorro, ¿a quién le importa?, solo a Isabel Allende para esgrimir su prólogo y venderlo en todo el mundo.

¿Racista El Zorro?, no tiene sentido ese calificativo al personaje, un personaje racista tiene que transmitir ese rechazo para serlo, sin duda la época era racista, la clase social a la que pertenecían los de la Vega, quizás los que escribieron las historias o los guiones, encubiertamente la Disney, a lo peor los que produjeron las películas, posiblemente McCully, con seguridad tantos americanos y europeos.
¿Pero... El Zorro, ni lo fue, ni se atreverían a enmascararlo de racista, como mucho clasista y caballero?
¿Pero acaso no sugiere todo lo contrario, vestido de negro y sin rasgos identificables?
Sabemos que es, en parte, de origen caucásico y hacendado hispano, porque existe De la Vega, pero en la noche donde se mueve y los caminos, olvidando lo que aprendimos como lectores privilegiados, podría ser negro o chino, indio o marciano, además de un guerrillero anti-imperialista o un ladrón de caballos.

La figura de El Zorro es tan absorbente que los demás personajes se convierten en escenario. De hecho al primero que anula es al propio Diego de la Vega, aunque se necesiten y jueguen esa dicotomía perfecta; el físico que usted observa como tan importante, queda anulado por la máscara, y no es de extrañar que los actores prefiriesen y prefieran hacerse ver sin antifaz de negro, pues con ella si son bien parecidos, pierden, y gana El Zorro, con lo que se convierte en estrella la máscara y no ellos.
¿Habría algo más humillante para un racista narcisista blanco, qué desaparecer bajo un dominante perfil negro?

A la vez el personaje enmascarado se enriquece, porque absorbe las virtudes de Don Diego, suavizándole, no es alguien que de miedo, ni una maldición, sino una bendición, un hombre bueno para el débil frente al poder y "Curse" para el corrupto o cruel, ¿existen poderosos que no lo sean, sugeriría el lector inteligente, al menos que sea un aberración como Diego Vega?.

Todos desconocerán quién es El Zorro, excepto los espectadores que lo saben, y se descubre su presencia, no solo, porque viste máscara y negro, sino por sus acciones, por su compromiso, porque está, contra el despotismo y el abuso de poder; porque, no es cruel, porque es gracioso y es atrevido, honorable y astuto, precavido, hábil, cortés, misterioso, atractivo, casi invisible y deja su marca.
Ese logro, de integrar la denuncia en la marca, como por ejemplo una Z, diciendo "has abuZado y eso debe ser público y condenado", es original, porque su uso, estaba reservado a otros orígenes bien diferentes, como marcar la propiedad, o marcar al esclavo, pecador o delincuente. Pero si marcas al que administra justicia o al juez, significa que la sociedad se revela, así cualquiera lo entiende. Asumiendo por ello El Zorro un papel de justicia social, por el conocimiento de una moral más allá de los abusos y contra los modos despóticos de los gobernantes.

Por su puesto no nace como revolucionario, ni lo es, defiende solo los valores establecidos por la moral existente, casi caballeresca, por los conceptos de honor y justicia en los que su familia y clase han vivido. Pero defiende valores de honor y honradez, rompiendo ese mismo orden establecido, de una manera anárquica original, divertida, transgresora, alternativa a lo visto por entonces.
A la vez Don Diego de la Vega, eleva valores denostados como la diversión, el ocio y el arte, sin preocuparle cumplir con lo que la tradición y usos exigen, de la clase social a la que pertenece, además rechaza la violencia, la lucha, algo inverosímil para un hombre del momento, incluso el matrimonio concertado. ¿Por qué eso? ¿Y por qué funciona tan bien? Un afeminado como caballero... es lo que parece, Lolita es más machista, más tradicional que el Señor de la Vega, y excepto por su posición, lo demás de él no le interesa. Diego representa y actúa con valores de trovador, género femenino, voz crítica y ojos de espía; a la vez, todos los lectores o espectadores disfrutan con ello, porque saben que esconde el resto de virtudes bajo máscara. Llegados a este punto, hombre o mujer se pueden poner el antifaz y ser El Zorro +-----, en mi blog por ejemplo, se da por hecho que soy un hombre, pero nada hay que lo acredite.

Y no es revolucionario, solo un justiciero, que persiguiendo abusos, evita movimientos sociales contra el sistema, digamos, que en ese sentido, formaría parte del sistema, como una válvula de escape a la presión, y así yo creo que fue concebido por McCully, por eso en su primer relato The Curse of Capistrano, reconcilia al enmascarado con los poderosos de los Ángeles y su propio Diego de la Vega y señora; pero luego observa que eso no le da juego, y que interesa más que El Zorro, continúe luchando misterioso, y entonces esa treta de la secuela literaria, aunque le permite seguir ganando dinero, transforma a El Zorro y lo cambia radicalmente, porque un personaje que no muere, significa una semilla que crece sin control, y pasa de defender la propiedad privada y a caballeros sometidos a la guillotina de políticos o militares corruptos, a la búsqueda necesaria de otras injusticias para seguir siendo El Zorro;
pero además, una máscara que nunca es revelada, permite ser usada por cualquiera y no tiene dueño, ni siquiera su autor y su causa puede ser cualquier justa causa. Diego, inicialmente de igual peso, pasa a ser, su cuartada "de la Vega".

Y eso le imprime carácter de mito al personaje, y entonces enseña y muestra una estética a cualquiera que quiera defender bastiones de justicia frente a los abusos del sistema, príncipe o gitano.
Y permite a gentes de la Vega, de todo el mundo asumir posiciones beligerantes contra la injusticia allá donde la ven, claro que no lo hacen por haber leído, visto las películas o series de un enmascarado, lo hacen porque está en nuestro instinto, el mismo que uso McCully para escribir su creación fasciculada.

Podríamos ver un ejemplo de Señor de la Vega en Ernesto Guevara de la Serna, que asumiendo boina y fusil, más el apodo de El Ché, pasa de ser burgués cuando le apetece, a El Zorro, en un camino real, representado por Latinoamérica, y como un zorro, muere atrapado por la imagen del Ché y por los perros del sistema. Además, hoy todavía tenemos al Subcomandante Marcos enmascarado, en el que se intuye un De la Vega, atractivo y cortés en la palabra.

Claro, ¿pero la personalidad compleja y romántica que adquirió su personaje, es invención espontanea de McCully? no lo creo, él en realidad pudo beber directamente en fuentes, que tenían un cauce bien definido, desde un Pimpinela Escarlata enmascarado, obra de teatro estrenada en 1903 y como libro en 1905, con varias secuelas que sobrevivirían al nacimiento de El Zorro. (Hace falta solo un vistazo, para darle a Pimpinela el primer puesto como personaje inspirador del Zorro).
Hasta, otras basadas en historias reales pero noveladas y en parte asumidas como leyendas mexicanas en California, pero sin constancia que las hubiese conocido McCully antes de gestar su creación, pero no es inverosímil que pudiese haber oído sobre ellas, e incluso leído algún texto basado en los personajes históricos. Fueron las vidas de William Lamport (1615-1659) y la de Joaquín Murrieta (1830?-1878?).
Existe una fuente más antigua de ficción, que seguro conocía el autor, y que en mi opinión tiene una influencia indirecta más potente,
Don Quijote de la Mancha (1605-1615).

Pues, lo que sugiere McCully y sus posteriores sagas, es que el hijo de Alejandro de la Vega, primero influido por historias de persecuciones, injusticias vistas contra los más débiles y sus amigos indios, se metaforseará en Zorro. Después, en posteriores textos, además, le crean un pasado en letras y armas desde las tierras Españolas, sea como sea, el solo y desde la primera salida, hizo como Don Quijote, tomará la orden de la caballería andante, más ligero de armadura que el caballero castellano, más atractivo, consciente de su papel, mejor preparado para el uso de la espada y la guerrilla, menos platónico en sus amores y más Don Juan; menos culto en sus discursos porque McCully y después escritores o guionistas, no son Cervantes, pero en el fondo, un Don Quijote que vence sin ganar ninguna guerra y resulta gracioso en sus aventuras. Tiene escudero, espada, amadas que le aman, y caminos que recorrer, dos personalidades, parece loco en sus atrevimientos, es admirado, lleva la máscara como coraza, látigo en lugar de lanza, un sombrero en lugar de un yelmo de barbero, caballo e ideales clásicos. Pero a diferencia del Caballero de la triste figura, al llevar antifaz, cualquiera puede ser El Zorro, y al ser atractivo y risueño en sus luchas divertidas, todos desearían imitarlo, así que incluye lo que le falta a la figura de El Quijote para ser más adictivo, que nunca más admirado o íntimo modelo.
No está loco, pero si no deja nunca la máscara, tomada voluntariamente, tampoco podrá ser normal como cualquier De la Vega de su tiempo y quedaría atrapado en la locura de un personaje que le domina.
Que exista esta profundidad incorporada en El Zorro, permitida por la colonial herencia española en California, con su trasfondo quijotesco, es lo que según mi opinión, ayuda a diferenciarse a McCully, de lo que de otro modo hubiese sido una copia de la obra de la Baronesa Orczy y un Pimpinela Negro demasiado evidente.

Como verá hay muchos modos de ver el personaje, cuando Isabel Allende escribe su novela (que comenté en algún medio), reescribiendo al mito, no hace más, que lo que todos los seguidores del justiciero, hemos hecho, sumarle nuestra personalidad o deseos, ella suma juventud, romanticismo y zorresas, funcionando perfectamente como narrativa.
El interés comercial, Allende también lo tiene, usar un personaje que sabe embaucador y multimedia, para vender sus libros... para publicitarse.
Pero la fuerza del personaje y la historia, no es vendible, porque lo diga una multinacional o un departamento de inmigración americano, sino por claves que El Zorro sugiere y tenemos dentro, el Zorro es adoptable y bastante flexible, esa es su universalidad. Todo eso se utiliza, según usted sugiere, en un momento que la emigración mexicana vuelve a la agenda política en EEUU, pues la conexión me parece rebuscada, aunque posible.

Lo cierto, sería que si dejamos leer su análisis exhaustivo (desde mi punto de vista correcto), y el mío sentimental e intuitivo, pienso que vencería yo; porque El Zorro se soporta en la imaginación y fantasía de la gente y no en sus creadores y promotores especulativos. ¿Qué lo usan y han usado? no me cabe la menor duda, aunque la fascinación del personaje, vuela por encima de todos ellos; yo por ejemplo, nunca compré un libro ni un juguete de El Zorro, y la primera vez que lo vi, fue en mis amigos disfrazados, la máscara basta coserla con un trozo de tela en raso negro, me la cosió mi hermana, igual que la capa con un trapo, sombrero de cartón y el resto no tiene marcas y se construye con un palo o fierro y una cuerda.

La Marca © de El Zorro, no creo, que sea hispana, ni siquiera latina, mucho menos Anglosajona o made in USA, superó esas identidades inmediatamente, para convertirse en el Señor del Carnaval en nuestro mundo al revés, y en unos días lo veremos pasear en niños y adultos, disfrazados, por todos nuestros mundos.

¿Alguien sabe quién se oculta bajo la identidad del Señor Zorro?

Para ser un primer encuentro, me parece suficiente, pero no quiero acabar mi mala prosa, sin endulzarla con buenos versos, en boca de un personaje que a usted le gusta, Martín Fierro, él, si hubiese existido, seguramente habría disfrutado coincidiendo con El Zorro, he inspirado con sus muchas referencias.

118
Aunque es justo que quien vende
algún poquito muerda,
tiraba tanto la cuerda
que, con sus cuatro limetas
él cargaba las carretas
de plumas, cueros y cerda.

119
Nos tenía apuntaos a todos
con más cuentas que un rosario,
cuando se anunció un salario
que iban a dar, o un socorro;
pero sabe Dios qué zorro
se lo comió al comisario;

120
pues nunca lo vi llegar,
y al cabo de muchos días
en la mesma pulpería
dieron una güena cuenta,
que la gente muy contenta
de tan pobre recibía.

....

161
Pero esas trampas no enriedan
a los zorros de mi laya;
que esa ganza venga o vaya,
poco le importa a un matrero.
Yo también dejé las rayas-
en los libros del pulpero.

....

243
Viva el gaucho que ande mal,
como zorro perseguido,
hasta que al menor descuido
se lo atarasquen los perros,
pues nunca le falta un yerro
al hombre más alvertido.

....

296
Hagámosle cara fiera
a los males, compañero,
porque el zorro más matrero
suele cair como un chorlito;
viene por un corderito
y en la estaca deja el cuero.

....
765
"El zorro que ya es corrido
dende lejos la olfatea;
no se apure quien desea
hacer lo que le aproveche
la vaca que más rumea
es la que da mejor leche."

1181
Vive el águila en su nido,
el tigre vive en su selva,
el zorro en la cueva ajena,
y, en su destino incostante,
solo el gaucho vive errante
donde la suerte lo lleva.


Un abrazo Señor Don Rafael ¿de la Vega?, de su enmascarado admirador, y me despido con una sextina del "Gaucho" que me hubiese gustado para el final de "The Curse of Capistrano", e inicio de mi virtual visión sobre nuestro matrero Zorro:
Atención pido al silencio
Y silencio a la atención
Que voy en esta ocasión,
Si me ayuda la memoria,
A mostrarles que a mi historia
Le faltaba lo mejor.
J. de la Vega, Zorro+-----
http://lamaldiciondecapistrano.blogspot.com/
Escrito el 24 de Enero 2008 en la Entrada:
"La Z y las Erres de El Zorro, Señor del Carnaval"


Referencia a Martín Fierro: Versos del poeta y periodista argentino, José Hernández, de su obra "El Gaucho Martín Fierro", ir a página web.

NOTA: Pulsando en las portadas de los libros se puede acceder al texto pdf de los mismos en mi biblioteca personal.


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Jesús de la Vega (Mi Zorro) Parte I +-----

El origen de estas estrofas, fue la casualidad surgida tras una mención a "Martín Fierro" de una crítica a El Zorro; y a partir de una relectura de mi respuesta, se me ocurrió versicular con la rima y métrica que José Hernández utilizó para su obra, donde el "gaucho" se transformó en figura mítica y mística del acervo español.
Aunque más sirva el intento como homenaje, desde mi ignorante letra, al escritor argentino y al ficticio personaje pampero.

Por otro lado, mi intención con este ejercicio lírico de Poema Narrativo, es plasmar personalidad y razonamientos de la adoptada máscara:
El señor Zorro (ya mío), buscando rima en octosílabos y con el mismo estilo esbozado por Jesús de la Vega en los últimos ocho meses, cultivado en casi cien entradas para esta cueva. Librando al paso, aforismos y divagaciones, del espíritu del anónimo, sin perder la ironía y el esgrima verbal de mi antifaz.
Esto dice, quien pretende ser "aspirador" a poeta de salones vacíos y "recoge-polvos" de balcones ajenos y propios.


14 Julio 2008
J. de la Vega Z+-----



¿Quién soy?
1
Imaginando lugares
donde perder mi avaricia,
hice del blog mi delicia
escribiendo con denuedo;
hallando en El Zorro un credo
y aplicando mi justicia.

2
Nació así, de un pantallazo
una forma de expresar,
usando rima al hablar
con respeto a las personas.
Cuando en poemas razonas
ya no paras de pensar.

3
Y en estos primeros versos
donde se oculta un matrero,
me presento con esmero
con la intención de agradar;
y a todos quiero casar
pese a que acabe soltero.
4
Aunque exhibir u ocultar
sea habitual de bloguero,
en mi personaje austero
busco atento la humildad;
pues me sobra vanidad
entre la espuela y sobrero.
5
Y aunque mi ambición pasada
siempre pecó de fogosa
siendo persona juiciosa
renuncié a triunfo y a gloria.
Pues conocida es la historia
de Uvas y Zorra famosa.
6
No busco por tanto aprecio
solo espacio para ser
por ver en ese deber
un germen de libertad.
No acabe siendo beldad
y entre laureles pacer.
7
Me censuran de donjuán
por visitarme mujeres
aunque injusto si lo hicieres
por sátiro mujeriego;
juro que seso no entrego
por lograr otros placeres.
8
No teman mi dulces damas
no pierde aceite el motor,
y si fuese el verso amor
todas disfruten mi cama;
espacio sobra en mi aljama
también respeto y honor.
9

Tampoco quiera ofender
al que amase el mismo sexo
pues igual de humano es eso
aunque no me encuentre en él.
Lenguas todas de Babel
profundas siempre en su beso.

10
No se excedan en recelos
mis queridas feministas
ya que es lenguaje de artistas
de cortejo y figurado.
El Zorro nació educado
y amables son mis conquistas.
11
Aunque evitar lo sexista
es ejercicio a imitar,
no quisiera comulgar
del molino, con la rueda;
si usar "palabros" yo deba
para a "miembras" contentar.
12
No soy un hombre cuitado
ni sufro melancolía
pues vivo con alegría
la enorme o pequeña cosa.
Si mi tristeza reposa
se despierta la armonía.
13
Mi vida pende de hamaca
en árboles de mi entorno
aunque a ellos abochorno
por verme siempre tumbado.
Relegué haber trabajado
como olvidó el pan su horno.
14

Reclamo pues lo que fui,
un caballero de antaño
soñador libre y huraño
pero que cambió su sino.
Para en Zorro libertino
ser héroe oscuro y extraño.


¿A dónde voy?

15

Y en esta visión del hoy
adopté capa y disfraz
para atacar al falaz
desde mi espacio interior.
Solo cambia el sabedor
que busca dentro la paz.

16
Pero si juegan con fuego
no se quejen del destino
El Zorro apunta con tino
certero esgrime su espada;
y es tremenda bofetada
quedar como vil mezquino.
17
La palabra bien usada
es corte de calar hondo
abriendo herida sin fondo
que torna al lobo en carnero.
Abusar de ella es tan fiero
como de manso si escondo.
18
El medir sarcasmo y verso
no es baladí decisión
sufro más en esa acción
por todo lo que lo pienso;
fácil es a un indefenso
dañar sin mala intención.
19
A quien quisiera hacer daño
no conocen los acosos
y son crueles poderosos
que hacen pudrir el sistema.
¿Solo alzando en anatema
venceremos a tramposos?.
20
Pero sirva mi palabra
para hacer surgir aliados
que sintiéndose afectados
unieran la voz en una.
Qué logró fuenteovejuna
imponerse a depravados.
21
Y si acaso no consigo
ese cambio sin igual,
me conformo en lo real
con crear una inquietud.
Pues inoculas salud
siendo crítico y cabal.
22
Por eso el verso tranquilo
cargado de justas cosas
es como mostrar las fosas
de un "glóbal" que no es real.
Nunca creció tal maldad
escondida entre las rosas.
23
No piensen que soy un hippy
por hablar de humanidad
no vistan a la verdad
de psicodelias o flores.
Alternativa de horrores
se compensa con bondad.
24
¿A dónde voy? no lo sé
ni me interesa tampoco,
con equipaje de loco
sobran puertos que vivir.
No le falta devenir
a quien parte con tan poco.

¿De dónde vengo?
25
Nací en tierras con historia
pisadas por dictadura
hoy democracia inmadura
y alguna herida aun abierta.
En mundos de vida incierta
yo gocé paz y cultura.

26
Por ello muestro orgulloso
la lengua que yo mamé
sobran banderas, carné
nación, fronteras con odios.
Pido con fuerza custodios
de bienestar y abecé.
27
He navegado otros mares
para apreciar bien quien soy
si solo piensas en hoy
vendes mañana y pasado.
Mi familia y pueblo amado
al inmigrante yo doy.
28
Pues cuando mezclas las gentes
pensando en mejor futuro
puedes estar bien seguro
de hacer más cierta la suerte.
Al débil que yo hago fuerte
es el hermano más puro.
29
Me decían bosquimanos
con chasquidos parlanchines
que sobran espadachines
si todos van de la mano.
Aguas de un río mundano
solo la embalsan los ruines.
30
Por eso el ¿de dónde vengo?
me fuerza siempre a pensar
que mi patria es hado azar
tan liviana como el viento.
Solo con poder sangriento
puedes al hombre vallar.

¿Por quién late?
31
Me basten pocas palabras
para explicar del amor
que se convierte en dolor
si no se tiene o te aplasta.
Quién lo consigue y malgasta
es que ignora su valor.
32
El Zorro fue siempre amado
e ignorante de su dicha
no supo mover la ficha
para igualar tal honor.
Y no hay peor valedor
que un hombre que se encapricha.
33
Pues se prendó de un amor,
que cual canto de sirenas
cargadito de cadenas
resultó ser tiburón.
Zorro apuesto y tontorrón
fue por listo un mar de penas.
34
Y aquí mi segundo aviso,
No hay sordo más arrogante
que el que porfía constante
en doblegar al error.
Pierde vida y pundonor
para acabar siempre en Marte.
35
Como exigua moraleja
de estos dilemas letales,
es que meten en pañales
del chico hasta al grandullón.
Y amor nuevo absolución
de mil pasados fatales.
36
No queriendo aquí llorar
diré que a veces tocó,
y el tal Cupido acercó
mi pájaro al justo nido.
Momentos que yo he vivido
para exclamar un chapó.
37
Llegando al tercer consejo:
Lo que empieza siempre acaba,
a no ser, peles la pava
paseando y ya de viejos.
-Murió cazando conejos
cuando mejor lo gozaba-.
38
Aunque intento trascender
hablando de corazones
no me vienen las razones
para ser comprometido.
Blandir pasión sin motivo
no inspira mis emociones.
39
También me ocurre en el sexo,
nada mi gusto escatima
pero solo se culmina
si el alma mima los besos.
Amor solo me habla de esos
donde el roce te sublima.
40
Porque el latido se escapa,
hoy yo busco contención,
renunciando a la pasión
de amores si son sufridos.
Con pasos más precavidos
protegeré el corazón.

J. de la Vega Z+-----




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Jesús de la Vega (Mi Zorro) parte II+-----

Nada es tan claro o real
que te deje preparado
para hacer juicio acertado
del delito y del abuso.
Si el juez termina confuso
libre acaba el inculpado.
42
Los males que nos azotan
son como dulce melaza,
nuestros gustos atenaza
siendo rica y placentera.
Nuestra razón los tolera
y pocas cosas rechaza.
43
Son los medios hoy presentes
los que engañan los principios,
pues todos visten de limpios
y el malo un actor parece.
La ficción no desmerece,
conciencias, llena con ripios.
44
La familia con la escuela,
formaban mentes cabales,
con sacrificio y modales
para hacer camino honrado.
Ser honesto fue olvidado,
tanto tienes, tanto vales.
45
La democracia señores
dejó de tener sentido,
pues al votante ha mentido
sin mejorar con el tiempo.
No habrá peor contratiempo
que un sistema ya fallido.
46
Quizás no hay mejor doctrina
y el camino es mejorarla,
lo cierto es que con amarla
no se resuelve el problema.
Los que a ella usan de emblema
sin valor quieren dejarla.
47
Democracia resignada
a maquillar este mundo,
mientras un desecho inmundo
bajo mis pies almacena.
La mentira más obscena
con el voto yo secundo.
48
De nada sirven pantallas
para ver al desgraciado,
pues nadie quiere a su lado
ni en sus calles, el retraso.
Temer pobreza y fracaso
son chantajes del mercado.
49
Invertimos nuestro esfuerzo
para mayor beneficio,
quien lo gestiona de oficio
son los monstruos del sistema.
Ni la crueldad más extrema
será un problema a su juicio.
50
Bienes, industria, recursos
son manejados por pocos,
al resto tratan de locos
si queremos controlarlos,
pues es pecado tocarlos
y en su plató no habrá focos.
51
Todo será por nosotros,
somos destino y origen,
para el consumo te eligen
y serás bien entrenado.
Si aceptas, serás cuidado,
aunque el alma a ti te exigen.
52
No hay gran hermano escondido
solo firmas y apellidos,
que mueven con dos silbidos
los gobiernos y sus cortes.
Conocen bien sus resortes
por todos son bendecidos.
53
Lo que defiendo por tanto
es la crítica con obra,
pues solo el sabio malogra
la práctica de lo injusto.
Para un futuro robusto
con recta gente nos sobra.

J. de la Vega Z+-----

continuaré...


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El Zorro: Wikipedia

Historias del Zorro ©opy®ight en mi cueva:
El Zorro en Wikipedia (actualizado 27-01-2010), la enciclopedia libre:

El Zorro es un personaje de ficción creado por Johnston McCulley. Ambientado en Los Ángeles de comienzos del siglo XIX, cuando la urbe no era más que una villa de la Alta California que formaba parte del México colonial, bajo el dominio de la corona de España. Combatiente del crimen, cuando no está luchando contra las injusticias es Diego de la Vega, un joven noble hijo de un hacendado español que vive en California.

Considerado como uno de los primeros héroes de ficción de la cultura moderna, el Zorro apareció por primera vez en el cuento La Maldición de Capistrano, publicado en 1919 en la revista de historietas All-Story Weekly. La historia se tradujo a 26 idiomas y fue leída en el mundo entero.

En Hollywood ha sido interpretado por Douglas Fairbanks, Tyrone Power, Guy Williams –para la popular serie de televisión El Zorro (1957-1959), de Disney– y también Zorro (serie de TV de 1990) por Duncan Regehr durante 1990 y 1993 con 88 episodios, en más recientemente por Anthony Hopkins y Antonio Banderas, y, en la versión hispanoamericana, por el peruano Christian Meier.

Contenido


1 Inspiración del personaje

2 Antecedentes

3 El fin del Zorro

4 Un nuevo Zorro

5 Películas y programas de televisión de El Zorro

6 Otros

Inspiración del personaje

El Zorro es similar a algunos bandidos reales de la historia de California. Algunos lo asocian con Joaquín Murieta, cuya vida fue novelada en un libro de John Rollin Ridge (1854), y en el filme La máscara del Zorro (1998), donde el hermano de Murieta sucede a don Diego de la Vega en el papel del Zorro. Otras inspiraciones posibles del autor del Zorro serían Robin Hood mismo, los bandidos californianos Salomón Pico y Tiburcio Vázquez, el indio yokuts Estanislao, de California (quien dirigió una revuelta contra la misión San José en 1827) y William Lamport, un soldado irlandés que vivió en México en el siglo XVII. En el s. XIX la vida de Lamport fue novelada por Vicente Riva Palacio. Otra fuente de inspiración podría haber sido la novela Pimpinela escarlata (1905), que guarda muchos paralelismos con la historia de McCulley. Es posible que el autor tambien haya recibido inspiración de la historia de Manuel Rodriguez quien ejerció labores como guerrillero durante el proceso de independencia chileno y cuya mitica figura guarda ciertas similitudes con la personalidad del Zorro. Asimismo, es destacable la capital inspiración que supuso el personaje de El Zorro para la génesis de Batman, según palabras del creador de este último, Bob Kane.

Antecedentes

La novela del 2005 El Zorro: Comienza la leyenda, escrita por la autora chilena Isabel Allende, describe la niñez y adolescencia de Diego de la Vega. De acuerdo con la historia de Allende, como se menciona arriba, el futuro Zorro era un mestizo mexicano nacido en la década de 1790 en la Alta California, hijo del capitán español don Alejandro de la Vega y una mujer guerrera nativa, Toypurnia, que entre los colonos era conocida como Regina.

El joven Diego es enviado a Barcelona por su padre para completar su educación, poco antes de que el ejército francés de Napoleón Bonaparte invadiera España. En la ocupada Barcelona a principios del 1800, Diego de la Vega descubre su primer amor, Juliana de Romeu, y se vuelve un combatiente contra las injusticias.

Después de la derrota francesa, Diego regresa a California, en el viaje de regreso es secuestrado por el corsario Jean Lafitte, una vez en California decide continuar la lucha contra la tiranía del gobernador don Rafael Montero y la nobleza corrupta sobre la gente de California. Para evitar ser reconocido, De la Vega asume la identidad secreta de El Zorro, el justiciero enmascarado. En su cruzada es ayudado por el que todos creen su sirviente mudo Bernardo (que se hace pasar por sordomudo), un indio que es para Diego como su hermano, Isabel de Romeu, hermana de Juliana, y por Tornado, su caballo negro.

El fin del Zorro


En la película de 1998 La máscara del Zorro, se muestra el final de Don Diego de la Vega después de muchos años interpretando el personaje de El Zorro.

En 1821, durante la Guerra de Independencia de México, el gobernador Don Rafael Montero, próximo a dejar su cargo, descubre la identidad secreta del Zorro y le tiende una trampa para atraparlo. Los dos viejos enemigos acaban por encontrarse en la mansión de De la Vega, y en la lucha es asesinada accidentalmente Esperanza, esposa de De la Vega. Don Diego (interpretado por Anthony Hopkins) es capturado y encarcelado, su hogar es incendiado, y su joven hija, Elena, siendo sólo una bebé, es secuestrada y llevada a España por Rafael Montero, que la cría como su propia hija.

Un nuevo Zorro


Veinte años después, el malvado Montero regresa a California provisto de un secreto plan para separar esta región de la nueva República de México, gobernada por el general Santa Anna; su idea es comprar California a Santa Anna con el oro de una gran mina escondida en el desierto californiano. En paralelo, Diego de la Vega escapa de prisión con la intención de vengarse de Montero y revelarle a su hija Elena su verdadera identidad.

Se encuentra con un joven delincuente, Alejandro Murrieta (Antonio Banderas), y lo entrena para que sea el nuevo Zorro. En la lucha final, tanto Montero como Diego de la Vega mueren, y el nuevo Zorro y Elena se casan. Murrieta, que ha adoptado el apellido De la Vega, continúa su lucha contra las injusticias al menos hasta 1850, año en que California se convierte en el 31º Estado de los Estados Unidos de América.

Películas y programas de televisión de El Zorro


Año, Película, Director, El Zorro (Identidad secreta del Zorro)

1920 La Marca del Zorro, Fred Niblo, Douglas Fairbanks (Diego de la Vega)

1925 Don Q, El Hijo del Zorro, Donald Crisp, Douglas Fairbanks (César de la Vega)

1926 À la manière de Zorro, Paul Flon, William Elie

1936 The Bold Caballero, Wells Root, Robert Livingstone (Diego de la Vega)

1937 El zorro cabalga de nuevo (Serial 12 episodios) John English, William Withney, John Carrol (James Vega), Nigel Brulier (Ramón de la Vega)

1939 La legión del Zorro (Serial 12 episodios), John English, William Witney, Reed Hadley (Don Diego de la Vega)

1940 El Signo del Zorro, Rouben Mamoulian, Tyrone Power (Diego de la Vega)

1944 Zorro's Black Whip, Spencer Bennet, Wallace Grissell, Linda Sterling (Bárbara Meredith)

1947 El hijo del Zorro (Serial 13 episodios), Spencer Bennet, Fred Bannon, "George Turner (Jeffrey ""Jeff"" Stewart)"

1948 El nieto del Zorro, Jaime Salvador

1949 El fantasma del Zorro (Serial 12 episodios), Fred C.Bannon, Clayton Moore (Ken Mason)

1951 El signo del Renegado, Hugo Fregonese, Robert Warwick

1952 El signo del Zorro, Mario Soldati, Walter Chiari (Diego de la Vega)

1952 Foreign Imtrigue (Serie de TV) Episodio: <<Committed to Memory>>

1953 La montaña sin ley, Miguel Lluch, José Suárez

1957 Disneyland (Serie de TV) Episodio: <<The Fourth Anniversary Show>> Hamilton Luske y Sidney Miller, Guy Williams

1957 - 59 El Zorro, Guy Williams (Diego de la Vega) (82 episodios)

1958 El signo del Zorro, Lewis R.Foster, Norman Foster, Guy Williams (Diego de la Vega)

1959 Disneyland '59 (TV) Marshall Dirkin y Hamilton Luske, Guy Williams

1959 El Zorro cabalga de nuevo, John English y William Witney, John Carrol (James Vega)

1959 Zorro the avenger, Charles Barton, Guy Williams (Diego de la Vega)

1959 El fantasma del Zorro, Fred C.Bannon, Clayton Moore (Ken Mason)

1960 Disneyland (Serie de TV) Episodio: <<Zorro: El Bandido>> William Witney, Guy Williams

1960 Disneyland (Serie de TV) Episodio: <<Zorro: Adiós El Cuchillo>> William Witney, Guy Williams

1960 El jinete solitario' en El valle de los desaparecidos: La venganza del jinete solitario Rafael Baledón, Jeffrey Stone

1961 Disneyland (Serie de TV) Episodio: <<Zorro: The Postponed Wedding>> James Neilson, Guy Williams

1961 Disneyland (Serie de TV) Episodio: <<Zorro: Auld Acquaintance>> James Neilson, Guy Williams

1961 El Zorro vengador, Zacarias Gómez Urquijo, Luis Aguilar

1962 El Zorro al servicio de la reina, Luigi Capuano, George Ardisson

1962 La venganza del Zorro, Joaquín Romero Marchent, Frank Latimore (Don José de la Torre)

1962 Cabalgando hacia la muerte, Joaquín Romero Marchant, Frank Latimore (José de la Torre)

1963 El Zorro y los tres mosqueteros, Luigi Capuano, Gordon Scott

1963 El Zorro contra Maciste, Umberto Lenzi, Pierre Brice (Ramón)

1963 El invencible caballero enmascarado, Umberto Lenzi, Pierre Brice (Don Diego)

1963 Las tres espadas del Zorro, Ricardo Blasco, Guy Stockwell

1963 El signo del Zorro, Mario Caiano, Sean Flynn (Don Ramón Martínez y Rayol)

1964 Las hijas del Zorro, Fedrico Curiel

1965 El Zorro cabalga otra vez, Ricardo Blasco, Tony Russel (Patricio/Alfonso)

1966 Zorro el rebelde, Piero Pierotti, Howard Ross

1968 La marca del Zorro

1968 Los sobrinos del Zorro, Marcello Ciorcillini, Dean Reed (Rafael)

1968 La espada del Zorro, Guido Zurli, George Adisson (Ricardo Villaria)

1969 El Zorro contra el imperio de Napoleón, Jean Monty, Nadir Moreti

1969 El Zorro Justiciero, Rafael Romero Marchant, Martin Moore

1969 El Zorro en la Corte de Inglaterra, Franco Montemurra, Spiros Focas (Pedro Suárez)

1969 Nipoti di Zorro, Marcello Ciorciolini

1971 El Zorro de Monterrey, José Luis Merino, Carlos Quiney (Antonio Sandoval)

1971 El Zorro caballero de la justicia, Luigi Capuano, José Luis Merino, Carlos Quiney

1972 Las eróticas aventuras del Zorro, William Allen Castelman, Robert Freeman, Douglas Frey (Diego de la Vega)

1974 El signo del Zorro, Don McDougall, Frank Langella (Don Diego de la Vega)

1974 El hijo del Zorro, Gianfranco Baldanello, Robert Widmarck

1975 La marca del Zorro, Jesús Franco, Alain Payet

1975 El sueño del Zorro, Mario Mariani, Franco Francci (Paco)

1975 El Zorro, Duccio Tessari, Alain Delon (Diego de la Vega)

1976 Las nuevas aventuras del Zorro, Franco Lo Cascio

1976 La gran aventura del Zorro, Raúl de Anda/Raúl de Anda jr, Rodolfo de Anda

1978 El Zorro Blanco, José Luis Urquieta

1981 Zorro, the Gay Blade, Peter Medak, George Hamilton (Don Diego de la Vega/Ramón de la Vega)

1981 Las Nuevas Aventuras del Zorro (Animación), Varios Animación (Don Diego de la Vega)

1983 Zorro e hijo (3 episodios), Gabrielle Beumont, Alan Myerson, Henry Darrow (Diego de la Vega), Paul Regina (Carlos de la Vega)

1990-93 El Zorro (88 episodios), Varios Duncan Regehr (Don Diego de la Vega)

1996 Kaiketsu Zorro (Animación), Serie de Anime emitida por NHK y producida por Production Reed

1997 Las nuevas aventuras del Zorro (26 episodios) Varios Animación

1998 La Máscara del Zorro, Martin Campbell, Antonio Banderas (Alejandro Murrieta), Anthony Hopkins (Diego de la Vega)

2000 La máscara del Zorro, Bruno Bichir, (Alejandro Murrieta), Mario Colli (Diego de la Vega)

2002 La sorpresa del Zorro, Scott Hemming, Animación

2005 La leyenda del Zorro, Martin Campbell,Antonio Banderas (Alejandro Murrieta)

2007 El Zorro: La Espada y la Rosa El peruano Christian Meier protagoniza esta telenovela, grabada en Villa de Leyva (Boyacá, Colombia) y su parte costera en Cartagena, (Bolivar, Colombia). Las grabaciones se extenderán hasta el mes de agosto y se estrenará en febrero en el Canal colombiano Caracol. Esta serie es una producción de Sony Pictures Televisión Internacional, Telemundo y RTI.

Aunque no se tratan realmente del Zorro, hay una serie de películas que están inspiradas en el personaje:


1951 Don Daredevil cabalga de nuevo dirigida por Fred C. Banon y protagonizado por Ken Curtis

1952 El hidalgo dirigida por Lew Landers y protagonizada por Cornel Wilde

1954 El hombre del látigo de acero dirigida por Frankie Adreon y protagonzada por Dick SimmonsUN ANUMAK FERIX

1964 El Tulipán negro dirigida por Christian-Jacque y protagonizada por Alain Delon



Serie mexicana "El Látigo negro"


1957 El misterio del Látigo negro dirigida por Vicente Oroná y protagonizada por Luis Aguilar

1957 El látigo negro en el ánima del ahorcado dirigida por Vicente Oroná y protagonizada por Luis Aguilar

1957 El látigo negro dirigida por Vicente Oroná y protagonizada por Luis Aguilar

1959 El Látigo negro contra los farsantes dirigida por Federico Curiel y protagonizada por Julio Alemán

1959 Aventuras del Látigo negro dirigida por Federico Curiel y protagonizada por Julio Alemán

1959 La marca del gavilán dirigida por Federico Curiel y protagonizada por Julio Alemán

1959 La muerte pasa listadirigida por Federico Curiel y protagonizada por Julio Alemán

1959 Con la misma moneda Federico Curiel y protagonizada por Julio Alemán

Serie mexicana "El Zorro escarlata"

1957 El Zorro escarlata dirigida por Rafael Baledón y protagonizado por Luis Aguilar

1958 El Zorro escarlata en la venganza del ahorcado dirigidia por Rafael Baledón y protagonizado por Luis Aguilar

Serie mexicana "El Látigo"


1976 El Látigo dirigida por Alfredo B. Crevenna y protagonizado por Juan Miranda

1976 El Látigo contra Satanás dirigida por Alfredo B. Crevenna y protagonizado por Juan Miranda

1977 El Látigo en las momias asesinas dirigida por Ángel Rodríguez y protagonizado por Juan Miranda

zorro vs. zorro :rodolfo de anda-mexico

Otros

Véase también El Coyote

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