Un par de reporteros han sido devorados vivos, cansados los haitianos de soportar como única presencia en las calles de Puerto Príncipe a buitres de la prensa en busca del 'reality show' más comercial y cruel de la tragedia.
Ya circulan copias piratas con el vídeo del festín caníbal, rodado por el propio cámara y comentado por su compañera periodista mientras les mordisqueaban las extremidades inferiores.
Según relata uno de los participantes en la reprobable acción, la indignación del pueblo haitiano es de tal calibre que sedientos y hambrientos no les quedo mas remedio que morder: "Son muchos días, en los que hemos intentado mantener la calma y mordernos solo la lengua, porque nunca consideramos muy normal el ver desde el primer día reporteros como buitres por las calles, fotografiando cadáveres de nuestros seres queridos, y también filmando los cuerpos heridos de nuestros familiares, pero después de una semana soportando su presencia cansina y sin otra asistencia internacional que cámaras y micrófonos, hemos concluido sin mucho juicio, que quizás la carnaza de los reporteros fuese realmente la ayuda del PMA (Programa Mundial de Alimentos) de la ONU".
Uno de los haitianos presentes en la matanza, asegura que se veía venir, porque desde hace días se esta buscando por parte de la prensa extranjera, el lado mas oscuro y morboso de la catástrofe, nos cuenta: "Es como si los periodistas, mas que servir de espejo de la tragedia al resto del mundo, deseasen vernos envueltos en brutales orgías de crímenes, vudú y magia negra como auténticos zombis (Hollywood en su género de terror junto a la imagen más gore de Haití), porque según dicen las audiencias, el público desde sus casas y sillones pide eso.
Pues que sepan que les daremos lo que quieren y así mataremos dos pájaros de un tiro ¡espectáculo truculento en sus telenoticias y de paso llenaremos nuestras tripas con algo!."
Otros habitantes del caos, nos aseguran que la función de los periodistas era manipular la opinión pública internacional, para transformar la desesperación lógica bajo una situación límite, en aparente criminalidad incontrolada y acciones monstruosas, y así asumir como mal menor, la toma de Haití por militares USA y de otros países. La ONU ha declarado esta ocupación militar en marcha, como imprescindible 'ocupación humanitaria preventiva', según nos asegura en su declaración un general al mando, experto en guerras preventivas: "habrá bajas entre los más malos o los más hambrientos, pero solo las humanitariamente necesarias. Estamos preparados para lo peor y registraremos casa por casa buscando muñecos de Clinton con alfileres en sus partes y de Obama en su 'Yes we can', ¡llenaremos de nuevo Guantánamo si no colaboran y por Dios que lo harán o el terremoto les parecerá un masaje!."
Un grupo de desalmados haitianos nos cuentan el porque de sus saqueos y violencia extrema: "no sabemos que esperan que hagamos los habitantes de una ciudad donde no hay tiendas abiertas, almacenes en pie o comercio que comercie, donde el agua potable no fluye, donde no se puede conseguir comida, ni cocinar lo poco que tenemos, donde dejó de existir la higiene ni disponemos de ropa, ni techo y en las aceras solo se encuentran cadáveres descompuestos, periodistas o desde mañana militares estadounidenses."
Los responsables de la ONU, están manejando diferentes estrategias, en previsión de los tumultos supuestos en el reparto de alimentos, por una lado el lanzamiento por sorpresa de latas y garrafones de agua desde el transbordador Columbia a su paso por el Caribe, algo que apoya la NASA y la administración Obama. Aunque la propuesta más económica es esperar una semana más para el reparto. Nos detalló la idea un experimentado funcionario de la ONU : "de ese modo, si esperamos unos pocos días más, entre 7 ó 20, los haitianos tendrán solo fuerza para arrastrarse, minimizando los incidentes en los repartos de líquidos y raciones de comida, así el riesgo será escaso para nuestros cooperantes, manteniéndose la estrategia solo hasta que los haitianos aprendan a guardar la fila, organizadamente."
Los bomberos, han recuperado con vida entre los escombros a menos de un centenar de supervivientes, lo cual ha sido un éxito, según declararon los rescatados y los esperanzados.
Sobra decir, que los barrios pobres se descartaron desde el inicio en las tareas de búsqueda, porque no había edificios oficiales o centros comerciales que permitieran suponer la existencia de sepultados con la suficiente importancia rescatatoria ni probabilidad de llevar una buena vida consumista en el futuro.
Los bomberos aseguran ser unos mandados, que ellos fueron a rescatar donde les guiaron y que igualmente finalizaban el rescate según se lo ordenaban, los perros adiestrados, estuvieron de acuerdo en confirmar la misma versión que sus amos con un par de ladridos y un movimiento de cola.
La otra cara de la moneda, son los barrios ricos del extrarradio de Puerto Príncipe, donde las mansiones de haitianos potentados (apenas sin grietas) observan la llegada de las tropas norteamericanas con gran descanso y simpatía, uno de estos multimillonarios haitianos nos aclara: "Este terremoto ha sido una desgracia para nosotros, nuestros hijos no pueden salir en sus BMW o en sus Quads, ni siquiera a sus selectos colegios (también sin daños) o de fiesta a sus clubs de moda y los tenemos todo el día en las piscina con los amigotes.
El servicio domestico y seguratas están fatal, con tanto pariente muerto, no paran de llorar a pesar que se lo tenemos prohibido, pero es lo que hay en esas familias alargadas de la clase baja, nunca aprenden del todo a guardar las formas y les pierde el sentimiento de telenovela.
La comida en el mercado negro no falta y la gasolina la tenemos, pero las carreteras están fatal, llenas de cascotes y filas de harapientos. Pero lo peor es el olor a cadáveres, no hay manera de evitarlo, así que financiamos los funerales que podemos y la quema de restos.
Este fin de semana nos iremos a la playa de Labadee en nuestro hammer... también merecemos un descanso y aire fresco."
Está claro que tanto los ricos haitianos como el turismo internacional de crucero, tienen otra visión distinta de la tragedia y continúan con sus quehaceres de lujo y vacaciones en las bellas playas haitianas, una vez pasado el riesgo de Tsunami, destino que eligieron hace años el matrimonio Clinton en su luna de miel, ambos, Bill y Hillary han declarado que volver a Haití les hace recordar su pasado y creer en el futuro, sino del país caribeño, sí de su unión de conveniencia y su presencia en la vida política.
La ayuda y reconstrucción de Haití, es un asunto a discutir en las próximas sesiones de Naciones Unidas y se están planificando miles de reuniones ad hoc de mandatarios y burócratas en los resorts del Caribe más cercano, así que para financiar todo ello, se retendrá el 90% de las ayudas recibidas por particulares y estados, como garantía de pago a los expertos internacionales que estimarán daños, realizarán informes redactando con detalle lo ocurrido y de ese modo se compondrá una biblioteca de datos y estadísticas en futuras emergencias. También se completarán análisis forenses de los enterrados en fosas comunes y habrá trabajo abundante para investigadores en los próximos 10 años, guardando un archivo completo para los parientes que lo soliciten, si pueden pagarse un test del ADN.
Se agilizarán los pagos de indemnizaciones por inmuebles, material y personal de Naciones Unidas y Cooperación extranjera (fallecidos o heridos) en el terremoto; se financiarán con los fondos recibidos a los ejércitos promotores de la estabilidad del país, además del personal cualificado y empresas inversoras en la reconstrucción de un nuevo Puerto Principe, que adoptará un diseño parecido a DisneyLand Florida, aprovechando esta ocasión única para crear un gueto fuera de la ciudad donde plantar tiendas de campaña para los ciudadanos sin recursos y sin título de propiedad reconocido.
Los haitianos podrán disponer con gran generosidad de los países donantes de créditos blandos a un tipo interés del euribor más 2 puntos a pagar en 15 años, siempre que consuman los productos del país garante del crédito, y que demuestren con la documentación necesaria su presencia en las zonas afectadas como residentes, al menos 15 días antes del terremoto, un certificado de defunción de algún familiar si fuese el caso y la disposición de la cartilla de buena conducta sellada semanalmente por la administración militar del premio Nobel de la Paz Señor Obama.
Seguiremos informando, desde un tanque o helicóptero Yanqui.
J. de la Vega Z+-----
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