"...tengo una alfombra de jornadas y el tiempo hecho pelusa, de tanto enredarse en esa sensación pegajosa de la nada."
Comentario poemado de Noviembre 2008, escrito por J. de la Vega Z+-----[Poemas bajo tu balcón]


Aquí esgrime el Zorro+-----[SoneZtosII]+[PoetiZandoFeisbuk]+[LaSima de los Vuersos]+[DiarioÐLolita]+[Balcones]+[ZVisión+-]+[MemoriasLiteratura]+[Ilusiones]

*

El solsticio de invierno versus la decadencia

El Solsticio de Invierno
La Navidad de los celtas y romanos

La Navidad, tal y como la conocemos hoy en día, se basa en la tradición religiosa del nacimiento de Jesús, la visita de los reyes magos y los milagros hechos por Santa Claus (San Nicolás).

Sin embargo, las fiestas navideñas sólo se empezaron a celebrar a partir de la Edad Media, y fueron los papas de aquella época quienes fijaron la fecha en el 25 de diciembre, precisamente para que los fieles prestasen menos atención a las fiestas paganas del solsticio de invierno y más a las celebraciones religiosas. Esta usurpación es algo que ocurre en casi todas las fiestas cristianas. Incluso el típico árbol de navidad tiene un origen celta.

Cosas que ocurren durante el solsticio de invierno

El solsticio de invierno es el día más corto del año. (en el hemisferio Norte, más largo en el Sur). Esto es así porque se trata del momento en que la tierra está más inclinada con respecto al sol, y por ello recibe menos luz.

Este momento era considerado por muchas culturas como inicio del año, y ese es el motivo de las celebraciones.


La cultura celta

La antigua Roma

Mis deseos versus la decadencia

Da igual la fiesta que se celebre, si hoy tuviésemos que celebrar, Yule o Saturnalia, serían los grandes almacenes los beneficiados, las multinacionales del consumo y el comercio en general.

Nuestra esencia Celta, Romana, Cristiana... no puede vencer fácilmente los impulsos consumistas, cuando desde críos nos enseñan a disfrutar de unas celebraciones a través de la publicidad directa, televisada, escrita o insertada en películas, donde nos venden ya desde Noviembre, todo lo que NO necesitamos, pero sí, lo que nos hacen desear, aprovechándose que el hombre y mujer desean todo lo que les parece bueno y no tienen.

¿O cuántos padres, hablan con sus hijos, del sentido de renovación de las fiestas?. Sí claro, todos queremos ser diferentes el año siguiente, renovarnos fácilmente con buenos propósitos, e incluso que nos acompañe la suerte. Porque el día 22 de diciembre, hoy simboliza, no el solsticio renovador, sino el robo legalmente descarado del estado, bajo décimos de lotería, ¿quién se negaría a participar?, si mientras nos avisan que las cosas irán peor para el humilde, nos dicen que la riqueza compartida puede ser nuestra, por unos pocos euros.

Hoy la suerte, nos la venden como el verdadero Papá Noel; suerte, que solo un puñado disfrutará, al menos ese tipo de suerte.

No creo sinceramente que debamos, celebrarlo, ni salir, ni decorar, ni comprar, ni cenar, ni compartir, ni encontrarnos, ni regalar, ni ser regalados; si tenemos el convencimiento que el día 8 de enero, nada esencial habrá cambiado, excepto nuestro saldo bancario. Claro muchos lo hacen por los niños, ¿y eso les servirá?. Bienvenidos los ritos, pero sobre todo, aquellos que sirvan para pensar, para cambiar y no para gastar o aparentar o para cerrar los ojos y creer que todos merecemos dos semanas de derroche.

J. de la Vega Z+-----

video
Luego pensé, claro, ahora se tendrán que comprar un piano... vaya fallo. Aunque quizás el vídeo enseñe que tener un piano no es lo importante, sino el deseo de aprender y que basta solo con escribir ABCDEFGABCDEFG y pintar sus teclas... ¿estamos de acuerdo?, caso contrario siempre nos consolará recitar melódicamente el Mul Mantra.

Para saber algo más, consulta algunas de estas referencias


Safe Creative #0904223110068

2 esgrimieron la palabra +-----:

maría dijo...

Pues ahí van mis deseos: que si no nos podemos sentar a celebrar con quien queremos, no tener que hacerlo con quien no queremos; que las cadenas de televisión que hacen programas para recaudar fondos para los niños pobres, no sean tan hipócritas y aporten el dinero que ingresan en publicidad durante su emisión: que los buenos deseos de paz y amor que nos prodigamos en estas fechas (imagino que porque es lo único gratis) no terminen el dia 8 de enero; que la suerte acompañe a quien lo necesite, por lo menos un poco, aunque no estemos en navidad...

Señor De la Vega dijo...

Los deseos, hoy en nuestras sociedades, son como en este posible cuento que no deseo: "... Y después de una fila interminable de peticionarios al genio que todo lo concedía, llegó el rico y poderoso del momento y le dijo, deseo que todo se quede como estaba, pues así sea le dijo el Genio y se lo concedió, y colorín colorado".
Le deseo lo mejor señora, Z+-----