"...tengo una alfombra de jornadas y el tiempo hecho pelusa, de tanto enredarse en esa sensación pegajosa de la nada."
Comentario poemado de Noviembre 2008, escrito por J. de la Vega Z+-----[Poemas bajo tu balcón]


Aquí esgrime el Zorro+-----[SoneZtosII]+[PoetiZandoFeisbuk]+[LaSima de los Vuersos]+[DiarioÐLolita]+[Balcones]+[ZVisión+-]+[MemoriasLiteratura]+[Ilusiones]

*

Acoralados en perdidos pecios

Mi otoño cae es estación perdida
en cuarenta y nueve ojos me deshoja
sin futuro y sin encontrar medida
al hipócrita imperio que me aloja,

corruptos brotes y raíz podrida,
paisaje humano en sucia paradoja,
presume en dar limosna al que mendiga
robando al más humilde a quien despoja.

Jamás fuimos más sabios ni más necios
más egoístas bestias miserables
'acoralados' en perdidos pecios,

compitiendo por lujos desechables
en un mundo de códigos y precios,
elegimos volvernos despreciables.


J. de la Vega Z+







4 esgrimieron la palabra +-----:

Gizela dijo...

Buenas tardes Don De La Vega
¡El poema muy bueno¡
Certera denuncia, con calidad literaria y apasionado verso justiciero.
Lo felicito y mientras envidio su pluma y su pasión, también pienso para mis adentros, que espero
sea más un excelente ejercicio poético, y menos que con sus cuarenta y nueve deshojadas, no encuentre la otra medida guardada en el revés del imperio hoy por usted tan bien poemado.
Ahí hay amor, justicia humana, sencilleces que se transforman en matices extraordinarios y las etiquetas vienen en latidos sinceros y sin precio en dinero; porque la humanidad, la calidez y la sinceridad, son el único trueque necesario para seguir existiendo he ir abriendo nuevos y mejores caminos.
Ahí vivimos muchos humanos, eligiendo al amor, en todas sus vertientes, como nuestro mejor imperio.

Muchos besos poeta!

Señor De la Vega dijo...

[Gizela] Mi querida Señora,

Lenguaje poético, como brocha impresionista de una imagen en gran angular que capta medio mundo, o a veces como un microscopio atómico sobre un hecho, que a simple vista es nimio. ¿Y un soneto? en catorce versos, ¿sería posible tomar la medida de algo con tan poco? otras veces, parece sobrar un pareado, para medir el valor del Universo.

49 otoños, donde con gran angular y conciencia histórica, observo, siento y me confirmo, como en lo social, y en las estructuras político-económicas, el retroceso es obvio.
Los ciudadanos europeos, los españoles incluidos, por centrarme en la región donde ahora vivo, hemos sido incapaces de controlar excesos, de limitar la avaricia, de repartir años de acumulación de bonanza a otras tierras, permitiendo la justa transferencia y un mayor equilibrio.
Al aumentar el conocimiento, debe aumentar la responsabilidad, por eso proporcionalmente existe el retroceso del que hablo.

Los ciudadanos, y repito el término, porque me refiero a nuestra entidad política como personas libres en relación a los otros, no hemos sabido estar a la altura, ni en controlar a los más egoístas, ni en elegir a los honestos, ni en formarnos para serlo.
Hay avances, podríamos ver el vaso medio lleno, sobre todo para cuatro, que guardan garrafones, pero hay demasiados vasos sin agua y muchos rotos y el suministro de agua que rellena vasos, hoy más que ayer, en propiedad solo de algunos, sencillamente inaceptable.

La generación que gobierna, que dirige, que controla el poder y los mercados, la propiedad y los medios, se muestra despreciable, avara e insensible; es un hecho, basta mirar el Mundo como es, en su totalidad. Las generaciones precedentes, no lo hicieron mejor, y las del mañana, en su élite y en su masa, parecemos aún más miserables, según nos mostramos y ofrecemos las pruebas de una gestión que mantiene el Mundo en un desequilibrio absurdo y en desigualdades aberrantes.

Alguien podría decir que se vive mejor que en 1900 y celebrarlo. Y escribir un poema sobre 113 años de avances increíbles en una grandiosa Oda épica. No seré yo.

En la Selva, mi Señora Gizela hay amor, infinito amor y belleza también infinita, y podremos grabar según la selva sea más grande, más cortezas de árboles con corazones y el nombre de salvajes amantes, pero será la Selva. Las reglas de la supervivencia, también incluyen el amor como parte imprescindible, pero no como fin, el fin es llegar al mañana. Muy selvático sí, pero poco humano, si no existe ética.

Los actos de humanidad más emotivos, quizás los más bellos y “versables” se ofrecen bajo escenarios inhumanos, el ofrecer tu pan o tu calzado, o tu consuelo, en un campo de concentración o muerte, a 30º bajo cero a tu ser querido o a un ser aún más débil desconocido, es un acto de amor y solidaridad inenarrable para quien lo vive, porque incluso en el peor infierno, la humanidad pervive en la genética del hombre.
El poeta, también narra esas cosas, mucho más si las sufre o las goza, pero que perviva la humanidad incluso en la devastación extrema y se inmortalice en un poema, no cambia los hechos de la barbarie, es más, la deja incluso más en evidencia en su contraste.

El Imperio que aloja a los humanos, no es el que podríamos tener, empezando porque no debería ser ningún imperio. Narrarlo es lo que hago, cuando lo siento, con nuestra necedad y bajeza a la cabeza.

Es verdad que algunos pueden elegir lo que narrar, incluso en la poesía, otras veces simplemente narramos, sin elección, tal cual sentimos y el ritmo poético se convierte en nuestro mantra. Aunque el mantra sea podredumbre, muerte, vergüenza, tristeza y rabia.

Besos y Suyo, Z+-----

carmensabes dijo...

Intensísimo cantar que hace descripción certera. Emocionada y agradecida me siento al leer en voz alta la verdad cruenta.
Alabo su sensibilidad.

Gizela dijo...

Buenas tardes Don De La Vega
Gracias tomarse tiempo y energía, en respuesta a mi comentario
Pero además de agradecer su tiempo, vengo a disculparme
Cada quien tiene todo el derecho de usar un gran angular, filtros o subir o bajar ISO, para fotografiar su realidad en versos, y versar a punta de sentimientos, es lo más importante y lo que le otorga alma sincera a la poesía
Mi comentario debió finalizar en “envidio su pluma y su pasión…todo lo demás, fue antipática intromisión.
Sea generoso con esta aprendiz y edítelo en su mente
Eso sí, añádale una doble felicitación!
Nunca me interesaron, pero gracias a usted, algunos he leído…y usted se lleva por los cachos, a muchísimos consagrados
Besosssssss